Equilibrio entre la Mente, el Cuerpo y las Emociones

Equilibrio entre la Mente, el Cuerpo y las Emociones

Hoy por hoy, la ciencia y la medicina han desarrollado una tendencia a aceptar que las enfermedades pueden considerarse como padecimientos integrales donde se ha de tomar en cuenta la interrelación e intercomunicación mente-cuerpo. En esta relación bidireccional se ha desarrollado la Psiconeuroinmunología o Psiconeuroinmunoendocrinología (PNEI).

estrés ansiedadEsta ciencia o campo científico interdisciplinar PNEI estudia la interacción bidireccional que existe entre la psique (mente, emociones y percepciones), neuro (Sistema Nervioso), endocrino (producción y segregación hormonal) e inmunología (sistema de defensa).

Todo interconectado, nuestra mente con  los sistemas de nuestro cuerpo y, en consecuencia, ser la responsable de su buen funcionamiento, de producir salud o enfermedad equilibrio o desequilibrio. A partir de esta ciencia se nos han proporcionado algunas respuestas, ayudándonos a entender mejor cómo se transforman las emociones en sustancias químicas, moléculas de información que influyen en el sistema inmunológico y en otros mecanismos de curación del cuerpo.

Definiendo el Estrés crónico podemos decir que es la consecuencia directa de un desequilibrio entre las demandas del ambiente (estresores internos o externos) y los recursos disponibles del sujeto. Tal desequilibrio vendría dado por nuestra propia mente en primera instancia. La mente es la que percibe la amenaza o peligro, que no tienen por qué ser cuestión de vida o muerte como cuando nos ocurría ancestralmente en la lucha por la supervivencia cuando nos perseguían para darnos caza, es suficiente que simplemente, nuestra mente, perciba una amenaza o peligro sucedáneos equivalentes en nuestro mundo civilizado. Lo que algunos consideran como la respuesta al ámbito cultural y social en el que vivimos.

El Sistema Nervioso que actúa conectando directamente nuestra mente y nuestras emociones con el resto de nuestro cuerpo desencadenando reacciones en el Sistema Endocrino e Inmune. De hecho, Hans Seyle desarrolló una teoría de cómo el estrés mental o físico es convertido en “problemas psicosomáticos” por las hormonas del sistema endocrino.

En la actualidad, al menos en occidente, la gran mayoría basamos nuestra felicidad y nos han educado en ese marco de acumular bienes materiales, estatus social, laboral y económico y cultivar el cuerpo por encima de la parte emocional y espiritual. El origen del estrés crónico proviene de nuestra actitud diaria y sus repercusiones en respuesta a lo que percibimos y vivimos como situaciones estresantes de amenaza o peligro, produciendo así finalmente una respuesta del organismo indeseable (mental-emocional-química-física).Situaciones que, por supuesto, nos generan sentimientos de  miedo, amenaza, ansiedad, parálisis, etc…todos los componentes del estrés que se generaban ancestralmente. Todo lo que pensamos y sentimos afecta en mayor o menor medida a nuestro cuerpo, los continuos pensamientos y emociones negativas  generando ese estrés crónico acabarán haciéndonos enfermar.

Cualquier pensamiento que tengamos genera un tipo de emoción que impregna el comportamiento de nuestro Sistema Nervioso y modifica el funcionamiento de nuestros sistemas, ya sea en modo “lucha/huida o parálisis” o modo “relajación y mantenimiento”.

La Dra. Candace Pert, una eminencia neurocientífica y farmacóloga, poseedora de patentes sobre péptidos modificados. Los péptidos son pequeñas secuencias de aminoácidos que combinándose crean neuro-hormonas o neuro-péptidos y que son generadas en el hipotálamo liberándose  más tarde en las células que tienen esos receptores ( creando lo que sería un “pensamiento”) decía que “cada célula es un pequeño hogar de conciencia. Una entrada de un neuropéptido en una célula equivale a una descarga de bioquímicos que pueden llegar a modificar el núcleo de la célula”. Es decir, nuestro cerebro crea neuropéptidos y nuestras células son las que se acostumbran a  recibir cada una de esas emociones: ira, angustia, alegría, emoción, tristeza, etc. Esta costumbre deriva en “hábitos de pensamiento”. De esta forma asociamos una determinada situación con una emoción, que podría derivar, si es negativa ,por ejemplo, en fobia o miedo. Hábitos y adicciones operan así y detrás de cada adicción hay pues un miedo insertado en la memoria celular.

La Dra. Candace B. Pert concluyó que así que la Mente, las Ideas y las Emociones afectan a nuestras moléculas, a nuestra salud física. Las emociones son un puente no solo entre la mente y el cuerpo, sino también entre el mundo físico y el espiritual. Las moléculas de las emociones afectan a todas las células del cuerpo. Por otro lado, afirmaba que el ser humano es su propio productor de drogas por lo que sólo hemos de saber cómo estimular algunas sustancias y así modificar el curso de nuestra propia biología.

Una vida con estrés crónico, donde ya no se genera equilibrio dinámico u homeóstasis, llena de pensamientos y emociones negativas, deteriora el funcionamiento del Sistema Inmunitario.

Una vida mentalmente equilibrada con la práctica del Mindfulness, con visión clara y discernimiento, activa a la vez que relajada, con un pensamiento adecuado, cultivando compasión hacia uno mismo y hacia otros mantendrá toda la cadena en Equilibrio desde el Sistema Nervioso hasta el Sistema Inmune.

Isabella K.Z.S.

0 comentarios

Dejar un comentario

¿Quieres unirte a la conversación?
Siéntete libre de contribuir

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.